
Entre 1993 y 1995 como consecuencia de una asociación entre Renault y el constructor de F.1 nació el mítico Clio Williams. Sus escasos ejemplares fabricados y sus 15 años de antigüedad le convierten no sólo en un coche exclusivo, sino en un clásico capaz de hacerle frente a su sucesor, el Clio Sport.
Sus 150cv unidos con sus 990kg de peso, hacían de este Clio un coche ágil y veloz, muy atractivo para cualquier amante de los automóviles. Esto le llevó a ser el modelo más vendido en Francia, como consecuencia de la fusión entre la fama de Clio y la potencia de Renault.
Poco a poco los Williams van desapareciendo, haciendo ya hoy inevitable que cualquiera gire la vista hacia él ante su presencia. Su inimitable aspecto, presencia y estilo, hacen de él uno de los coches dignos de ser recordado siempre.
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